Dolor en la penetración
- Agurtzane Diego

- 21 oct 2025
- 4 Min. de lectura

¿Te pasa que has llegado incluso a evitar tener relaciones sexuales porque te duele? ¿Te resulta difícil disfrutar de tus relaciones sexuales? Hablemos de ello.
El dolor genito-pélvico, antiguamente conocido como Dispareunia, puede tener diferentes factores de origen. Por una parte, están los problemas médicos como pueden ser la endometriosis, infecciones, fisuras,... las cuales se deberían consultar con las/los ginecólogas/os. Pero, ¿qué pasa si no me ven nada? En primer lugar, no normalices el dolor, no pienses que será normal que duela. Tampoco te lo estás inventando. Solo que habrá que mirar más allá de lo físico, es decir, echar un ojo a la parte psicológica.
El sexo es una de las mayores víctimas de la sociedad, de sus mitos y leyendas. Aunque en la antigüedad el sexo fuese una practica más bien natural, con el tiempo se fueron generando muchos mitos para generar miedo, ya hablaremos de esto en otro momento. Además, las inseguridades, miedos y experiencias personales, todo junto ha hecho que la sociedad haya hecho del sexo un tabú, algo que casi todo el mundo practica pero es mejor mantenerlo en secreto. Si bien es cierto que es un tema que se está tratando de visibilizar, normalizar y liberar, todavía quedan restos importantes de estas creencias heredadas generación tras generación.
Si tiramos un poco más del hilo, podríamos decir que la mujer es la mas castigada en lo referente al sexo. A toda mujer le tiene que doler y tiene que sangrar en su primera vez, cuando "pierde la virginidad". Y toda mujer ha sido una guarra, fresca y señalada por disfrutar de su sexualidad libremente. Además de los miedos a quedarse embarazada, fingir orgasmos para que el hombre se quede satisfecho o tener que pasar por verdaderas humillaciones por el placer del hombre. Un sinfín de barbaridades nos ha llevado a las mujeres a no saber disfrutar de nuestra sexualidad porque no teníamos derecho. No entraremos más en esto porque nos daría casi para libro, pero es importante tenerlo presente para entender el por qué de los factores psicológicos que generan dolores genitales.
En primer lugar está la religión. Sin entrar en conflicto con nadie, todos sabemos que la religión cristiana nos ha enseñado que el sexo es un método de procrear, y es pecado tener cualquier acto sexual fuera del matrimonio. La masturbación, el sexo oral, prácticas no normativas, tipos de relaciones u orientación sexual "no normativo" (entendiendo que hablamos de aquel entonces),... todo ello se consideraba y se considera pecado. Por lo tanto, si haces algo de esto estás haciendo mal, por lo tanto generamos... MIEDO.
En segundo lugar está la educación. Esa educación inexistente que hemos tenido que cubrir con pornografía, televisión, historias de amigas o consejos e información que nos pasan las mujeres de alrededor basadas en sus propias experiencias. Como en todo, la información que más nos llega a los oídos es negativa; las malas experiencias de las mujeres, el dolor, la sangre, la humillación... Es posible que nos hayan contado cosas bonitas también, pero todo lo demás impacta más, genera... MIEDO.
En tercer lugar están las experiencias. Personas que ya se han iniciado en la práctica sexual y han tenido experiencias traumáticas. Pueden ser mujeres víctimas de abuso infantil, víctimas de violación, experiencias muy dolorosas, humillaciones... Que hayan marcado su mente y su cuerpo de tal manera que generan... MIEDO.
Como veis, el miedo es el mayor obstáculo del sexo. El miedo a sufrir, a que me duela, a que piensen mal de mí, a cometer un pecado, a quedarme embarazada. El miedo a coger la fama de ser una guarra, a no satisfacer a mi pareja, a no estar a la altura. Todos estos miedos hacen que el cuerpo se tense y nos lleve a no generar lubricación suficiente e incluso a sufrir de vaginismo. El vaginismo consiste en la contracción involuntaria de los músculos de la vagina que impide o hace que sea dolorosa la inserción de cualquier objeto como tampones o juguetes sexuales, así como los mismos dedos o penes. Esto se puede dar debido a una hipertonía muscular (habría que tratarlo con fisioterapeutas especializadas) o a todo lo psicológico mencionado hasta ahora.
Hoy en día, el vaginismo y la dispareunia se han unificado en lo llamado "Trastorno de dolor genito-pélvico/penetración". El DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) define el trastorno por dolor genito-pélvico/penetración como la dificultad persistente o recurrente para la penetración vaginal debido a dolor, miedo o ansiedad, y la tensión muscular del suelo pélvico. Si lo pensamos, el dolor genital y la tensión muscular vaginal van de la mano, por lo que no podríamos entenderlos de forma separada.
Dicho esto, ¿por qué te duele la penetración? Pues tendríamos que ver un poco cuál es tu historia, pero empecemos pensando en tus preocupaciones y miedos. Por eso, la mejor opción siempre será acudir a un/a sexólogo/a, te podrá ayudar de la mejor forma, sin juicios, con respeto y confianza. Y por supuesto, apoyemos la educación sexual para evitar tanto dolor y sufrimiento, ofreciendo información REAL, aclarando dudas sin tabúes, normalizando y ayudando sobre todo a las mujeres a que aprendan a poner límites y a disfrutar de su sexualidad LIBRE.
Un abrazo enorme ❤️🩹
Agurtzane (@emocion.psicologia)



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