
La pareja.
- Agurtzane Diego

- 31 mar 2024
- 4 Min. de lectura

¿Qué significa tener pareja? ¿Qué hay detrás de una simple relación? ¿Cómo debe ser una pareja? Tantas preguntas para algo tan normal... Pues todos sabemos lo que es y cómo funciona tener una pareja, ¿verdad? Que gran error.
Cada persona tiene sus creencias y expectativas de lo que es una relación de pareja. A lo largo de la historia, de hecho, las relaciones han sido muy diferentes hasta el día de hoy. Incluso hoy mismo todas las relaciones son diferentes, nadie vive y siente su relación como el resto. De hecho, la cultura y la sociedad tiene mucha influencia en cómo vemos las relaciones y como creemos que deben de ser. El problema de todo esto está en que NO LO HABLAMOS. Las personas tenemos la "maravillosa" manía (nótese la ironía) de dar por hecho, se "sobreentiende". Creemos que los demás ven, piensan y sienten de la misma manera en que lo hacemos nosotrxs y no tiene por qué ser así.
Toda persona parte de una educación y un modelo de relación de pareja que, por lo general, suelen ser nuestrxs progenitores. El cómo vemos a nuestrxs padres/madres, nos lleva a crear una idea de cómo debemos vivir más adelante nuestras relaciones, y estamos hablando de una imagen grabada en nuestro cerebro desde que somos conscientes. Si acostumbro a ver que mi padre le grita y pega a mi madre cada vez que llega del trabajo, es posible que lo normalice y esos comportamientos entren dentro de mis esquemas. Si veo que mis padres dividen las tareas de casa y participan los dos de manera activa, para mi será lo normal. Si mis madres hacen vidas separadas, cada una por su cuenta, y no comparten momentos íntimos y de calidad, probablemente mis relaciones se construyan desde la misma base.
¿Qué quiero decir con todo esto? Cuando conocemos a una persona y nos gusta, por lo general nos dejamos llevar. Entramos en ese estado de éxtasis, de atontamiento o enamoramiento, en el que todo nos da igual. Idealizamos a la otra persona, pasamos por alto detalles que por lo general no nos gustarían porque estamos cegadxs de amor. Callamos por no estropear el momento. Esto puede durar unos meses o incluso un par de años, hasta que empezamos a ver con más claridad. En esa fase de enamoramiento, digamos, se vive de una manera más dependiente, todo es un NOSOTROS y pasamos por alto todos los límites. Es una realidad más cercana a la fantasía, procuramos esconder lo que no queremos que vean.
¿Qué pasa después? Que toda la mierda reluce (perdón por la expresión). Empezamos a necesitar espacio, a marcar límites y a vivir la relación de una manera más REAL. Empezamos a ver lo que no nos gusta de la otra persona y comienza a haber más enfrentamientos. Es cuando esas educaciones y creencias diferentes empiezan a chocar. Esta etapa es SUPERIMPORTANTE, porque es cuando determinamos qué estamos dispuestxs a aceptar y qué no. Si seguimos callando y sin marcar límites, entraremos en etapas más complicadas como la convivencia o incluso la creación de la familia, con dificultades muy importantes. Habrá muchas discusiones y será la manera de ir estableciendo los verdaderos pilares de la relación. Un ejemplo clarísimo podría ser el de la infidelidad. Es posible que una persona piense que se podría considerar infidelidad el simple hecho de hablar con otra persona desconocida, mientras que la otra persona pueda tener un concepto más flexible y limitar la infidelidad a las relaciones sexuales. Incluso hay personas que son más liberales y pueden aceptar cualquier tipo de relaciones sexuales o emocionales con otras personas y no considerarlo infidelidad. Es cierto que es un tema que da para otra entrada de blog (por lo menos), pero está claro que la infidelidad es algo muy subjetivo.
Es por eso, que la comunicación debe de ser uno de los pilares más importantes en una relación, incluso desde el principio. Es recomendable hablar sobre qué esperas de una relación, cómo crees o te gustaría que se desarrollara, qué no estas dispuestx a permitir y aclarar aquellos puntos que consideres importantes para consolidar una relación de pareja saludable. Si esto no se habla desde un principio, si la comunicación no forma parte del funcionamiento de la pareja, poco a poco irán saliendo enfrentamientos más importantes, como por ejemplo el tipo de educación que te gustaría dar a tus hijxs o el reparto de las tareas en casa.
NOTA: Discutir está bien (siempre y cuando se haga desde el respeto y se saque algo en claro). Muchas veces evitamos discusiones por miedo a enfrentarnos, miedo a perder a la persona que amamos o miedo incluso a ser "derrotados". Una relación sana parte de una buena comunicación, de un espacio seguro en el que poder expresar lo que sentimos sin que se nos ridiculice o se nos menosprecie. En el momento en el que vemos que no somos capaces de hacerlo, es momento de reflexionar y alejar la mirada para ver qué está pasando. Es posible que sea una mera percepción y tengamos que trabajar con nuestros propios miedos o traumas. Es posible, también, que realmente no se nos permita comunicar, entonces habrá que comenzar a poner límites y trabajar en ello.
Y tú, ¿qué opinas al respecto?
Disfruta de la vida❤️🩹



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